La seguridad en contenedores GRG es fundamental para prevenir accidentes laborales, derrames y daños estructurales en las instalaciones. Estos Grandes Recipientes a Granel, utilizados para almacenar y transportar líquidos y sólidos, requieren protocolos específicos de manipulación, almacenamiento y mantenimiento. Un manejo inadecuado puede resultar en contaminación, pérdidas económicas significativas y riesgos para el personal. Implementar medidas de seguridad en contenedores GRG no solo protege a los trabajadores, sino que garantiza la integridad de los productos almacenados. A continuación, las mejores prácticas para una operación segura.
Un manejo inadecuado de un GRG puede comprometer la calidad de los productos y poner en riesgo la seguridad del personal.
Consejos de seguridad para contenedores GRG
Seguir buenas prácticas de uso y almacenamiento de los contenedores GRG es muy importante para prevenir accidentes, derrames o fugas o la conservación del producto almacenado, entre otras.
1. Utilizar contenedores GRG homologados para sustancias peligrosas.
Los contenedores GRG son una opción segura y eficiente para el transporte de mercancías peligrosas regulado por la normativa ADR. Sin embargo, no todos los GRG son iguales ni todos son aptos para ello. Es por esto que se debe prestar especial atención al troquelado de los recipientes que nos indica que ese GRG es homologado.
Definido que se trata de un GRG homologado, el troquelado también nos indicará las características del mismo (codificación del tipo de recipiente, grupo de embalaje, etc.), así como la fecha de fabricación.
En el mercado también existen GRG recuperados que cuentan con el troquelado correspondiente que los identifica como contenedores homologados. Estos GRG son totalmente válidos y se diferencian de los GRG nuevos porque su troquelado se encuentra precedido de la letra “R”.
2. Verificar el estado físico del GRG antes de cada uso.
En el momento en que se va a llenar o movilizar un GRG, se debe realizar una inspección visual del mismo con el objetivo de garantizar que este no se encuentre dañado (golpes, grietas, fugas, válvulas deterioradas, etc.).
Se debe incluir en estas revisiones visuales, la verificación de la caducidad del contenedor GRG previo a su uso. Cabe mencionar que la vida útil de estos contenedores es de 5 años salvo renovación de la misma por medio de un Organismo de Control Autorizado (OCA).
3. Etiquetar claramente el contenido del GRG según normativa.
A la hora de manipular una sustancia es clave conocer la sustancia manipulada para ser conscientes de los riesgos asociados a dicha manipulación y los equipos de protección necesarios para la misma. Toda esta información únicamente se puede tener en cuenta si el GRG que contiene la sustancia química peligrosa se encuentra debidamente identificado.
Para la identificación de cualquier sustancia química, se debe tener en cuenta el Reglamento CLP o la normativa SGA-GHS que indica, entre otras cosas, el contenido mínimo de las etiquetas de estos productos.
4. Almacenar en zonas ventiladas y protegidas de fuentes de calor.
De manera general, se puede decir que los productos químicos deben almacenarse protegidos de las inclemencias meteorológicas, evitando fuentes de calor y lugares de escasa ventilación. Sin embargo, es recomendable conocer las características de cada uno de los productos ya que en algunos casos se recomienda protegerlos de la luz solar o almacenarlos a una determinada temperatura, entre otros.
5. Mantener los GRG alejados de materiales incompatibles.
Además de lo indicado en el punto anterior, se debe tener en cuenta la posible incompatibilidad entre los productos contenidos en otros GRG o envases de diferente índole. Todo esto vendrá especificado en las fichas de datos de seguridad de cada uno de los productos almacenados.
A modo de ejemplo, se tiene la incompatibilidad del almacenamiento conjunto de ácidos y bases fuertes como pueden ser el ácido clorhídrico y la sosa cáustica (en caso de contacto entre ellas, se pueden generar reacciones peligrosas que liberen gases tóxicos), el cloro y el amoniaco, los pesticidas con productos alimentarios, etc.
6. Usar medios de retención para evitar derrames.
Como recomendación general, independiente a la normativa que le pueda ser de aplicación al almacenamiento de sustancias químicas, los productos en estado líquido deben disponerse sobre un medio de retención con capacidad suficiente para el almacenamiento en cuestión.
Estos elementos de retención, como los cubetos de retención, en algunos casos, resuelven los problemas de incompatibilidad para almacenar dos sustancias en un mismo almacén colocando medios de retención independientes de tal manera que en caso de fuga se imposibilite la mezcla de las sustancias y por lo tanto su reacción.
7. No apilar más unidades de las permitidas por el fabricante.
Los GRG más habituales se componen de un depósito de polietileno de alta densidad (HDPE) y una jaula de acero galvanizado. Esta jaula dispone de una resistencia que se encuentra marcada en la chapa frontal por medio de un pictograma en el que se identifica el peso máximo apilable sobre la estructura metálica.
Es importante conocer este dato y evitar sobreapilamientos que supongan el colapso o la inestabilidad de la pila que conlleven un riesgo para el personal que se encargue de la manipulación de los contenedores GRG o incluso que se encuentre en la zona de almacenamiento de los mismos.
8. Asegurar el GRG durante el transporte para evitar vuelcos
Ya se mencionó que este tipo de contenedores es uno de los más utilizados a la hora de transportar sustancias químicas y es que su tamaño asimilable al de un palé hace la logística más fácil. En el momento del transporte de los contenedores GRG, se debe tener en cuenta que la estiba de los mismos es muy importante, debiendo ser fijados para evitar desplazamientos y/o vuelcos durante su traslado.
Para asegurar los contenedores GRG, al igual que otras mercancías, se disponen de diferentes elementos como pueden ser cinchas, bloqueos, etc. Es importante una carga equilibrada y seguir siempre las normativas y recomendaciones para una correcta estiba de la mercancía.
Un manejo inadecuado de un GRG puede comprometer la calidad de los productos y poner en riesgo la seguridad del personal. Para ello, es imprescindible que el personal encargado de estas tareas cuente con una formación adecuada. Conocer las mejores prácticas, la normativa vigente y seguir siempre las recomendaciones del fabricante, asegura un uso eficiente y seguro de los contenedores GRG. En Absorbentes y Cubetos, nos comprometemos a ofrecer soluciones a medida que cumplen con los estándares de calidad y seguridad. Recuerda: la clave está en elegir bien, usar correctamente y cuidar cada detalle.

















