El transporte de sustancias peligrosas conlleva riesgos que deben tenerse en cuenta desde el mismo momento de su planificación. Además, estos transportes tienen una normativa de aplicación que regula los tipos de envases y vehículos que pueden emplearse y cómo deben señalizarse, la documentación que se debe generar para identificar el transporte, la formación de la que deben disponer los participantes en el transporte, etc. Todas aquellas empresas que, de una forma u otra, participen en un transporte de mercancías peligrosas deben conocer y cumplir sus obligaciones, no solo para que se realice de forma segura, sino también para evitar incumplimientos legales que pueden derivar en sanciones económicas.
Siempre que manejemos y, especialmente, transportemos sustancias peligrosas debemos prestar especial atención a los envases que las contienen, asegurándonos de que son recipientes homologados
Productos para el transporte de mercancías peligrosas
En el transporte de una materia peligrosa, además de cumplir con la legislación aplicable al transporte términos generales, como la Ley 16/1987, de 30 de julio, de Ordenación de los Transportes Terrestres, se debe cumplir con la legislación específica para el transporte de mercancías peligrosas.
En España, al igual que en el resto de la Unión Europea y otros 27 países de nuestro entorno, es de aplicación el Acuerdo europeo relativo al transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera (ADR).
Se debe tener en cuenta que ADR es el acuerdo específico para el transporte por carretera y que, para los transportes aéreos, marítimos, por ferrocarril o por vías navegables existen otras normativas diferentes.
En el ADR se establece qué mercancías deben ser consideradas como peligrosas durante su transporte y cómo debe realizarse éste. Su aplicación no se limita al transporte internacional, sino que también se aplica al transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español.
En la legislación española, el ADR se complementa con otras normas específicas, como son:
- El Real Decreto 1566/1999, de 8 de octubre, sobre los consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, por ferrocarril o por vía navegable.
En este RD se establece en qué casos es necesario que las empresas cuenten con consejeros de seguridad para asesorarles en su participación en transportes de mercancías peligrosas y comprobar que respetan la normativa de aplicación.
- Orden FOM/2924/2006, de 19 de septiembre, por la que se regula el contenido mínimo del informe anual para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, por ferrocarril o por vía navegable.
En esta Orden se regula el contenido del informe que las empresas participantes en transportes de mercancías peligrosas deben presentar anualmente ante las autoridades competentes de las Comunidades Autónomas, a modo de resumen de su actividad.
1. Contenedores o envases homologados
Los envases y contenedores empleados para contener mercancías peligrosas están sujetos a unas especificaciones en su fabricación recogidas en el ADR.
Esta normativa establece qué tipos de envases (ejemplos: bidón, jerrican, GRG/IBC, saco, caja, botella, etc.) pueden emplearse para cada mercancía peligrosa, de qué materiales pueden estar fabricados estos envases (plástico, metal, vidrio, madera, etc.) y qué capacidad unitaria pueden tener estos envases.
El ADR regula también los parámetros técnicos en cuanto a calidad de los materiales de fabricación y resistencia de los envases.
Los bidones homologados UN para el transporte de mercancías peligrosas conforme al ADR deben llevar una serie de marcas identificativas conocidas como ‘código de homologación’. El primero de ellos es el símbolo de Naciones Unidas:
Este código de homologación se completa con una secuencia alfanumérica en la que se representa el grupo de embalaje asignado al envase en función de los ensayos que haya superado con éxito, el tipo de envase y material de fabricación, el año de fabricación y el país de origen, entre otros.
A continuación, se muestran dos ejemplos de códigos de homologación de envases:
Que los envases empleados sean seguros y que su idoneidad para el transporte esté certificada son condiciones imprescindibles para evitar accidentes y las consecuencias que estos pueden tener.
2. Equipos de contención de derrames
Durante las diferentes etapas de un transporte, desde el proceso de carga en el vehículo hasta la descarga una vez en destino, pasando por la estiba dentro del vehículo y el propio traslado dentro el vehículo, existe el riesgo de un derrame accidental.
Los derrames pueden producirse por diversas causas: caídas o impactos en los envases que provoquen perforaciones o roturas debido a sobrepresiones, tapas y válvulas mal cerradas, defectos en el estado de conservación de los envases, etc.
En el caso del transporte de mercancías peligrosas, evitar que estos derrames se extiendan es crítico. Se deben tratar de evitar los daños personales, materiales o al medio ambiente. Para ello existen distintos tipos de equipos y materiales para la contención de derrames de sustancias peligrosas, como:
- Material granulado (sepiolita, tierra de diatomeas, etc.).
- Barreras absorbentes.
- Láminas absorbentes.
Estos materiales pueden ser de uso universal o específicos para la absorción selectiva de determinados productos químicos.
Resulta particularmente útil contar con este tipo de materiales agrupados a modo de kit antiderrame, disponiendo en un mismo contenedor de todo el material absorbente y sus elementos auxiliares como guantes, gafas, mascarilla, bolsas para los residuos, etc.
La contención rápida de un derrame puede marcar la diferencia entre un incidente menor y una catástrofe de grandes consecuencias. Es por ello que el personal que participe en la manipulación y transporte de mercancías peligrosas debe disponer y saber utilizar estos equipos de contención.
Siempre que manejemos y, especialmente, transportemos sustancias peligrosas debemos prestar especial atención a los envases que las contienen, asegurándonos de que son recipientes homologados que cumplen con las exigencias legales en cuanto a sus características y materiales de fabricación.
Por otro lado, el personal que participa en el transporte, carga, estiba o descarga de estas sustancias peligrosas debe disponer de los recursos materiales necesarios para atajar posibles derrames accidentales, así como conocer cómo emplearlos de forma eficaz.
Siguiendo estas pautas lograremos transportes seguros, protegiendo la salud pública y el medio ambiente y, además, minimizamos los riesgos legales y financieros para nuestras empresas.
















