El marco normativo actual, junto con las buenas prácticas de protección industrial y ambiental, define con claridad cuándo es obligatorio el uso de un cubeto de retención para prevenir riesgos derivados de fugas, derrames o vertidos de líquidos peligrosos. Estas medidas resultan esenciales para proteger a las personas, las instalaciones y el entorno frente a posibles incidentes.
La normativa sobre almacenamiento de productos químicos y los criterios técnicos de prevención de riesgos establecen los casos en los que deben implantarse sistemas de contención en el depósito de sustancias potencialmente contaminantes. En este texto se analizan los principales supuestos en los que la legislación o el control de vertidos exigen el uso de cubetos de retención para líquidos, así como los parámetros clave relacionados con el tipo de fluido, los envases, la capacidad, el volumen almacenado y las condiciones de seguridad.
Descubre en qué casos es obligatorio el uso de cubetos
La obligatoriedad del uso de cubetos depende del tipo de sustancia, el volumen almacenado y las condiciones de almacenamiento. También influye el riesgo asociado al proceso, las características de los recipientes y el potencial impacto ambiental.
1. Normativa aplicable
La normativa establece claramente cuándo deben instalarse cubetos en las instalaciones de almacenamiento. El marco principal en España es el Real Decreto 656/2017, que aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos (APQ). Este reglamento define los requisitos técnicos de seguridad para el almacenamiento de sustancias peligrosas, incluyendo el uso obligatorio de cubetos de retención, bandeja de retención o suelos de retención, según la categoría del producto y el riesgo químico asociado.
El APQ indica que la capacidad de retención mínima del cubeto debe ser igual al volumen del recipiente de mayor capacidad o al 10 % del volumen total almacenado, eligiendo siempre el valor más restrictivo. También exige que los materiales del cubeto sean compatibles con el tipo de líquido, por lo que se emplean cubetos de polietileno para productos corrosivos o cubetos de acero para sustancias inflamables.
El ADR, que regula el transporte de mercancías peligrosas, también establece requisitos relacionados con la contención secundaria durante operaciones de carga y descarga, reforzando la necesidad de sistemas de seguridad. A esto se suman los reglamentos autonómicos o sectoriales, que pueden añadir obligaciones específicas dependiendo del sector industrial.
2. Protección ambiental
Los cubetos cumplen una función esencial en la protección ambiental, ya que evitan que los derrames lleguen al suelo o al agua. La ley obliga a las empresas a adoptar medidas que impidan la contaminación, lo que convierte el uso de cubetos en una herramienta imprescindible para garantizar el cumplimiento ambiental.
La instalación de cubetos adecuados con la debida capacidad de carga, material, resistencia y compatibilidad química permite reducir el impacto ambiental y demostrar responsabilidad corporativa. Además, evita sanciones y cumple con las exigencias de evaluaciones ambientales, autorizaciones de vertido y licencias de actividad.
3. Sustancias inflamables o corrosivas
Cuando se manejan sustancias inflamables o corrosivas, el uso de contención secundaria es obligatorio. Estos productos presentan riesgos significativos de incendio, reacción, corrosión de materiales o afectación al personal, por lo que el cubeto actúa como barrera de seguridad.
Los cubetos de acero se utilizan para sustancias inflamables debido a su resistencia mecánica y térmica, mientras que los cubetos de polietileno son imprescindibles para productos corrosivos. En ambos casos, el cubeto debe colocarse bajo los recipientes para evitar que una fuga se propague.
4. Volumen de almacenamiento
El volumen total almacenado es otro criterio clave que determina la obligatoriedad. La normativa establece umbrales que requieren el uso de cubetos cuando se superan ciertas cantidades, incluso aunque el producto no sea altamente peligroso.
Las buenas prácticas industriales recomiendan utilizar cubetos siempre que se acumulen varios bidones o depósitos, ya que aumentar el volumen implica también aumentar el riesgo de derramas y la necesidad de reforzar los sistemas de contención.
5. Recipientes sin doble pared
Si los envases no disponen de doble pared ni de un sistema de contención incorporado, el empleo de cubetos resulta imprescindible. Algunos ejemplos evidentes incluyen:
- Tambores metálicos o plásticos.
- Depósitos convencionales tipo IBC.
- Garrafas u pequeños envases sin protección adicional.
En tales situaciones, el cubeto constituye la única solución para asegurar la contención adecuada frente a una fuga, deterioro del material o defecto del cierre.
6. Almacenamiento en zonas abiertas
Almacenar productos en espacios exteriores implica riesgos extra, especialmente por la presencia de lluvias o por la acción del viento.
Cuando no hay un drenaje adecuado, una base impermeable ni un sistema de recogida de aguas sucias, resulta imprescindible hacer uso de cubetos.
Los cubetos evitan que el agua transporte los líquidos hacia áreas no controladas o al suelo, y además impiden que la mezcla agua-producto generé un peligro superior.
7. Operaciones de trasvase o mantenimiento
Durante las tareas de transferencia, llenado, vaciado o servicio de los equipos, el riesgo de derrames imprevistos se incrementa notablemente. Por este motivo, se aconseja y en numerosos casos se obliga a utilizar cubetos móviles o bandejas de contención colocados bajo las uniones o zonas de manipulación. Estas acciones disminuyen la probabilidad de contaminación y mantienen el área operativa dentro de los criterios de seguridad establecidos por la legislación y controles internos.
8. Evaluaciones de riesgo
Las evaluaciones de riesgos, las auditorías ambientales y los estudios de seguridad pueden identificar la conveniencia de instalar cubetos adicionales, incluso si la normativa no lo señala de forma explícita. Esto suele darse cuando:
- Existe una alta probabilidad de derrames.
- El entorno presenta especial vulnerabilidad a la contaminación.
- Los trabajadores realizan operaciones de manipulación frecuentes y complejas.
- La instalación necesita reforzar sus medidas preventivas.
De este modo, los cubetos pasan a ser un elemento esencial dentro de un enfoque proactivo de cumplimiento normativo y de mejora continua en la prevención de riesgos.
El empleo de un cubeto de retención es obligatorio en múltiples situaciones: manejo de sustancias peligrosas, almacenamiento de grandes cantidades, tareas de trasvase, uso en exteriores, instalaciones sin doble pared, escenarios con riesgo ambiental y para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente (ADR RD 656/2017 y regulaciones autonómicas). Estos equipos son fundamentales para prevenir fugas, contener derrames, proteger el suelo y los recursos hídricos, y garantizar que las áreas de almacenamiento se ajusten a la legislación y a las mejores prácticas de seguridad industrial.























