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¿Qué tipos de contenedores son seguros para transportar sustancias peligrosas?

Publicado el 12 de marzo de 2026

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Las mercancías peligrosas deben ser transportadas por carretera de acuerdo con lo establecido en la normativa ADR (Acuerdo para el transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera). El ADR establece, entre otras condiciones, los tipos de envases y contenedores que pueden emplearse en estos transportes.  En este post veremos qué tipos de contenedores son seguros para transportar sustancias peligrosas, sus características y materiales.  

Tipos de contenedores más seguros para transportar sustancias peligrosas 

Existe una gran variedad de mercancías consideradas como peligrosas en su transporte. Para cada una de ellas, la normativa ADR establece qué tipo de envases pueden emplearse, fabricados en qué materiales y con qué capacidad. Veremos, a continuación, los tipos de envase más habituales:

1. Bidón 

Los bidones son envases de base cilíndrica, con fondo plano o combado. Pueden ser fabricados en diferentes materiales, si bien lo más habitual es que sean metálicos o de plástico.

Dentro de los bidones metálicos, los más frecuentes son los bidones de acero. Son bidones muy resistentes y se usan comúnmente para el transporte de líquidos inflamables.

Los bidones de plástico, por otro lado, tienen como ventaja su ligereza. Son envases muy versátiles, empleados en el transporte de una gran variedad de productos químicos. Se emplean frecuentemente en el transporte de productos corrosivos, por su resistencia a este tipo de sustancias.

Además, los bidones suelen incorporar sistemas de cierre herméticos que garantizan la seguridad del contenido durante su transporte y almacenamiento. Dependiendo del producto que contengan, pueden incluir recubrimientos interiores o tratamientos específicos que mejoran su resistencia química y evitan reacciones entre el envase y la sustancia transportada.

Transporte de sustancias peligrosas

2. Jerrican

Los jerricanes o cuñetes son envases de metal o plástico de sección rectangular o poligonal con uno o varios orificios, comúnmente conocidos como garrafasSu forma permite optimizar espacio en su almacenamiento y agruparlos de forma eficiente en palés.  Además, son fácilmente transportables gracias a que disponen de un asa.

Este tipo de envase es muy utilizado en el transporte de líquidos peligrosos en pequeñas o medianas cantidades, ya que combina una buena resistencia estructural con una manipulación sencilla. En muchos casos cuentan con cierres de seguridad o precintos que evitan fugas y facilitan la identificación de posibles manipulaciones durante el transporte.

3. GRG/IBC

Los GRG (Grandes Recipientes a Granel, en inglés Intermediate Bulk Container), también conocidos como IBC, son grandes embalajes transportables con una capacidad de hasta 3 metros cúbicos. 

Están concebidos para su manipulación mecánica, empleando carretillas, transpaletas, etc. y, por su geometría rectangular, son especialmente adecuados para el transporte y almacenamiento de grandes cantidades de mercancía optimizando el espacio.

Existen GRG de diversos materiales (metal, madera, cartón, etc.) si bien los más habituales son:

  • Los GRG de plástico reforzado con estructura exterior de metal, ampliamente empleados para productos químicos líquidos.
  • Los GRG de tejidos flexibles, conocidos habitualmente como sacas o big bags, empleados frecuentemente para el almacenamiento y transporte de sólidos a granel.

Gracias a su gran capacidad, los GRG permiten reducir el número de envases necesarios para transportar una misma cantidad de mercancía, lo que mejora la eficiencia logística. Además, muchos de estos recipientes están diseñados para ser reutilizados tras un proceso de limpieza y revisión, contribuyendo así a una gestión más sostenible de los embalajes industriales.

4. Caja

El ADR permite el transporte de mercancías en cajas de diversos materiales, como metal, madera, contrachapado, aglomerado, cartón, plástico, etc.  Frecuentemente, estas cajas forman parte de un embalaje combinado, esto es, dos tipos de envases, uno exterior y otro interior, que de forma conjunta se consideran seguros para el transporte de una determinada mercancía peligrosa. Es habitual, por ejemplo, ver embalajes combinados de envases de aerosoles o jerricanes dentro de una caja de cartón.

Prestar atención a los contenedores y envases que empleamos en los transportes nos permitirá trabajar de forma segura, minimizando el riesgo de sufrir accidentes y posibles sanciones económicas.

Además, las cajas destinadas al transporte de mercancías peligrosas deben cumplir con requisitos específicos de resistencia y homologación. Estas condiciones se verifican mediante pruebas de impacto, compresión o estanqueidad que garantizan que el embalaje pueda soportar las condiciones habituales del transporte sin comprometer la seguridad.

5. Botella

Los gases se transportan en recipientes metálicos reforzados, que soportan la compresión de dichos gases en su interior y que, si bien comúnmente se conocen como bombonas, oficialmente se identifican como botellas.

Estas botellas están diseñadas para resistir altas presiones y cuentan con válvulas y sistemas de seguridad que permiten controlar la liberación del gas de forma segura. Dependiendo del tipo de gas transportado, pueden incorporar diferentes colores, etiquetas o señalizaciones que facilitan su identificación y manipulación correcta durante el transporte y almacenamiento.

Condiciones de los envases para transportar sustancias peligrosas

Todos los envases empleados en el transporte de mercancías peligrosas, salvo en aquellos casos en que el transporte pueda acogerse a una exención total, deberán estar reconocidos por el ADR para el transporte de dicha mercancía en cuestión (tipo de envase, material de fabricación y capacidad) y homologados. 

La homologación de un envase (código alfanumérico) certifica que dicho envase ha sido fabricado con los estándares de calidad establecidos en el ADR y ha pasado las pruebas de resistencia establecidas en dicha normativa.

Por otro lado, es también importante tener en cuenta, para el caso de los envases de plástico, que su vida útil es de 5 años desde su fabricación, por lo que una vez superado ese periodo no se deben seguir empleando para el transporte. 

Cada mercancía peligrosa tiene una serie de envases autorizados para su transporte, por ello es de gran importancia elegir el tipo adecuado de contenedor o envase que se emplea, dependiendo del producto en cuestión.

Prestar atención a los contenedores y envases que empleamos en los transportes nos permitirá trabajar de forma segura, minimizando el riesgo de sufrir accidentes y posibles sanciones económicas.

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