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Consejos de Seguridad Industrial

¿Qué hacer si se produce una fuga durante un trasvase?

Publicado el 21 de octubre de 2026

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Durante el trasvase de sustancias peligrosas pueden producirse fugas o derrames que pongan en riesgo a las personas, las instalaciones y el medio ambiente. Saber cómo actuar ante una fuga durante un trasvase es fundamental para controlar la situación y evitar que sus consecuencias sean mayores. Una respuesta rápida, ordenada y acorde con los procedimientos de seguridad permite limitar la propagación del producto y reducir la exposición al riesgo. A continuación, repasamos los principales pasos que deben seguirse ante este tipo de incidentes.

¿Cómo actuar ante una fuga durante un trasvase?

Ante una fuga, la actuación debe realizarse siempre de acuerdo con los procedimientos establecidos por la empresa, la evaluación de riesgos de la operación y las indicaciones recogidas en la Ficha de Datos de Seguridad (FDS) de la sustancia. No todos los productos presentan los mismos peligros, por lo que es importante adaptar la respuesta a sus características.

Paso Actuación Objetivo
1. Detener el trasvase Cerrar válvulas o interrumpir el flujo si es seguro. Frenar la fuga.
2. Controlar ignición Eliminar llamas, chispas y otras fuentes de ignición. Prevenir incendios.
3. Avisar y aislar Comunicar el incidente y restringir el acceso. Proteger al personal.
4. Utilizar EPI Usar la protección indicada en la FDS. Evitar la exposición.
5. Contener la fuga Usar barreras, cubetos o absorbentes compatibles. Evitar la propagación.
6. Recoger el producto Retirar el derrame con medios adecuados. Controlar el producto derramado.
7. Gestionar residuos Envasar, etiquetar y gestionar los residuos generados. Evitar nuevos riesgos.
8. Limpiar la zona Limpiar y descontaminar las superficies afectadas. Restablecer condiciones seguras.
9. Registrar el incidente Documentar causas, actuaciones y medidas correctoras. Prevenir futuras fugas.

1. Detención del trasvase

El primer paso es detener inmediatamente el trasvase, siempre que pueda hacerse de forma segura. Continuar con la operación puede aumentar la cantidad de producto derramado y dificultar el control de la situación.

Cuando sea posible, se deben cerrar las válvulas correspondientes, desconectar las bombas o interrumpir el flujo del producto siguiendo los procedimientos establecidos. Es importante no realizar movimientos innecesarios ni manipular equipos de forma improvisada si existe riesgo de exposición o de empeorar la fuga.

La prioridad debe ser detener la fuente del derrame sin poner en peligro a las personas que intervienen.

2. Control de fuentes de ignición

Cuando el producto trasvasado sea inflamable o combustible, será necesario controlar las posibles fuentes de ignición. Una chispa, una llama o un equipo que genere suficiente energía puede provocar un incendio o, dependiendo de las circunstancias, una atmósfera peligrosa.

Por ello, deben eliminarse las llamas y chispas presentes en la zona y prohibirse fumar. También será necesario controlar los equipos eléctricos cuando así lo indiquen los procedimientos de seguridad y las características del producto. Las medidas concretas dependerán siempre de la sustancia involucrada y de las indicaciones de su FDS.

3. Aviso y aislamiento de la zona

Una vez controlada la fuente, se debe comunicar inmediatamente la incidencia siguiendo el protocolo interno de la empresa. Una fuga durante un trasvase no debe abordarse de manera improvisada ni sin informar a las personas responsables.

Además, es necesario delimitar la zona afectada y restringir el acceso al personal que no esté autorizado o no participe en las labores de control. De esta manera, se reduce el riesgo de exposición y se facilita la intervención de los equipos responsables.

El aislamiento también permite evitar que el producto derramado se extienda hacia otras áreas de las instalaciones.

4. Uso de EPI adecuados.

La intervención debe realizarse utilizando los equipos de protección individual (EPI) indicados para la sustancia implicada. La selección de estos equipos debe basarse en la información proporcionada por la Ficha de Datos de Seguridad y en la evaluación de riesgos correspondiente.

No se debe intervenir directamente sobre una fuga si no se dispone de la protección necesaria. Utilizar un EPI inadecuado puede generar una falsa sensación de seguridad y aumentar la exposición al producto.

Antes de actuar, es fundamental comprobar qué protección requieren las operaciones de contención, recogida y limpieza.

5. Contención de la fuga.

El siguiente objetivo es evitar que el producto continúe extendiéndose. Siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, se deben emplear los medios de contención adecuados para limitar el área afectada.

Es especialmente importante proteger desagües, alcantarillas y cursos de agua, evitando que la sustancia llegue a estos puntos y pueda provocar una contaminación mayor.

Dependiendo del producto y de las características del derrame, pueden utilizarse barreras, cubetos o materiales absorbentes compatibles. La elección del sistema debe realizarse teniendo en cuenta las propiedades de la sustancia derramada.

6. Recogida del producto derramado

Una vez contenida la fuga, debe procederse a la recogida del producto utilizando materiales y equipos adecuados. El objetivo es retirar la sustancia de forma controlada, reduciendo al máximo la exposición durante la operación.

No todos los absorbentes son apropiados para todas las sustancias. Por este motivo, es necesario comprobar su compatibilidad y seguir las indicaciones correspondientes.

También se deben evitar reacciones incompatibles entre los materiales empleados y el producto derramado. Una correcta selección de los medios de recogida contribuye a que la intervención sea más segura y eficaz.

fuga trasvase

7. Envasado y etiquetado de residuos

Los materiales utilizados para recoger la fuga, así como el producto recuperado cuando corresponda, deben depositarse en recipientes compatibles con la sustancia.

Estos residuos deben quedar correctamente identificados y etiquetados, siguiendo los procedimientos establecidos. Además, es importante evitar mezclarlos con otros residuos que puedan ser incompatibles o generar reacciones peligrosas.

Una correcta gestión desde el momento de la recogida facilita las posteriores operaciones de almacenamiento, transporte y tratamiento de los residuos

8. Limpieza y descontaminación.

Tras retirar el producto derramado, es necesario limpiar completamente la zona afectada. Los métodos y productos utilizados para esta tarea deben ser adecuados para la sustancia y seguir las recomendaciones correspondientes.

La limpieza no debe limitarse a eliminar los restos visibles. Es necesario comprobar que no permanezcan residuos peligrosos en el suelo, equipos u otras superficies afectadas.

Antes de volver a poner en servicio el área, debe verificarse que las condiciones sean seguras y que la descontaminación se haya realizado correctamente.

9. Gestión de residuos peligrosos.

Los residuos generados durante la actuación deben gestionarse conforme a la normativa vigente y a los procedimientos aplicables. Dependiendo de sus características, será necesario entregarlos a un gestor autorizado.

No deben realizarse vertidos ni eliminaciones inadecuadas que puedan provocar nuevos riesgos para las personas o el medio ambiente.

Una correcta gestión de los residuos forma parte de la propia respuesta ante la fuga y debe planificarse teniendo en cuenta las características de la sustancia y de los materiales contaminados.

10. Comunicación y registro del incidente.

Finalmente, es importante registrar la incidencia siguiendo los procedimientos internos de la empresa. El registro debe recoger, en la medida correspondiente, las causas del incidente, las actuaciones realizadas y las medidas adoptadas para controlar sus consecuencias.

Esta información permite analizar qué ha ocurrido y determinar posibles medidas correctoras. Además, ayuda a identificar oportunidades de mejora y a prevenir incidentes similares en futuras operaciones de trasvase.

Actuar correctamente ante una fuga durante un trasvase es fundamental para minimizar sus posibles consecuencias. Detener la operación, controlar las fuentes de ignición cuando sea necesario, aislar la zona, utilizar los EPI adecuados y contener el producto son algunas de las medidas esenciales para responder de forma ordenada.

La prevención, la formación del personal y la disponibilidad de equipos adecuados desempeñan también un papel clave. Contar con soluciones de contención y absorción preparadas para actuar ante un derrame permite mejorar la capacidad de respuesta cuando se produce una emergencia.

Para conocer las soluciones disponibles para realizar trasvases de forma más segura, contener derrames y gestionar sustancias peligrosas, consulta nuestra página web a través del siguiente enlace

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