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Cómo almacenar sustancias corrosivas correctamente

Publicado el 14 de mayo de 2024

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Las sustancias corrosivas son aquellas que pueden destruir o dañar irreversiblemente otra superficie o sustancia con la cual entra en contacto. Son las que mayores riesgos entrañan para la seguridad de las personas, ocasionando quemaduras en cuerpo, ojos y piel, e incluso daños internos por su inhalación. Y así mismo pueden provocar daños a los bienes debido a su agresividad química. Teniendo en cuenta que en su uso está muy extendido en la industria, es necesario prestarles especial saber almacenar sustancias corrosivas, para que se realice de la forma más segura posible, evitando así accidentes innecesarios. 

Realizar un correcto almacenamiento de sustancias corrosivas implica seguir una serie de pautas y normas que nos ayudarán a garantizar la seguridad del almacenamiento.

Cómo almacenar sustancias corrosivas de manera correcta

El inicio de un correcto almacenamiento de sustancias corrosivas comienza con la precaución ante los productos que vamos a manejar. A partir de ahí veremos a continuación una serie de medidas a tener en cuenta, basándonos en la normativa de aplicación de referencia, el Reglamento APQ de Almacenamiento de Productos Químicos (RD 656 / 2017) (APQ).

1. Selección de contenedores adecuados.

Uno de los puntos clave para un correcto almacenamiento comienza con el uso de envases adecuados a las sustancias a almacenar. Si son productos en bultos del proveedor deberán estar almacenados directamente en el envase original proporcionado.

Pero a veces es necesario hacer trasvases y almacenarlos en otros envases, o son servidos a granel, por lo que habrá que seleccionar envases adecuados a nuestra sustancia.

La elección de estos envases se basará en: 

  • Que el material del recipiente sea resistente a la sustancia a almacenar.
  • Que los envases estén homologados para esa sustancia
  • Que no se formen combinaciones peligrosas.
  • Que sean de buena calidad, resistentes y con cierre adecuado, de forma que no sufran pérdidas durante el transporte o almacenamiento. 

Los más comunes y recomendados para las sustancias corrosivas son los envases de plástico, en concreto los de polietileno, cloruro de polivinilo y polipropileno.  

Consejos sobre el almacenamiento de sustancias corrosivas

Saber que existen también otras opciones como es el acero inoxidable y el vidrio.

Hay que tener en cuenta que estos envases tienen una caducidad de 5 años, ya que, por exposición tanto al producto como a las condiciones externas, pueden llegar a deteriorarse y perder efectividad. 

2  Etiquetado y documentación

Todos los envases que contengan productos químicos, y en el caso que nos ocupa, sustancias corrosivas, deben estar perfectamente identificados mediante etiqueta.

Este etiquetado debe estar de forma clara y visible, legible e indeleble, y debe recoger la naturaleza de los peligros que presenta el producto, y que se indicará mediante los pictogramas descritos en el Reglamento (CE) n.º 1272/2008 del Parlamento y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008.

Así mismo, deberán estar disponibles y accesibles las Fichas de Datos de Seguridad (FDS) de los productos para su consulta rápida en caso de necesidad. Es importante que estas FDS estén actualizadas y se lleve un control periódico sobre ellas. Son los proveedores los encargados de suministrarlas.

3. Ventilación del área de almacenamiento

Los almacenamientos, y especialmente en aquellos donde se trasvase, deben disponer de una ventilación adecuada, ya sea natural o forzada, evitando así la acumulación de vapores corrosivos y de forma que el riesgo de exposición de los trabajadores esté adecuadamente controlado.

4. Uso de cubetos de retención

Todo almacenamiento de productos químicos, y especialmente los líquidos, tiene que estar diseñado para que los productos químicos no puedan derramarse, y en el caso de que ocurriera, el derrame quede acotado y recogido y se pueda actuar de forma rápida y eficaz.

Es por ello necesario el uso de bandejas o cubetos de retención, los cuales, al igual que los envases deberán ser de un material adecuado al producto almacenado (normalmente polietileno) y tener un volumen de retención acorde.

Los cubetos de retención deberán tener una capacidad de retención mayor o igual al 100 % de la capacidad del recipiente mayor o el 10 % de la capacidad total almacenada. El que sea más restrictivo.

5. Separación de sustancias

En los almacenamiento de productos químicos hay que tener siempre en cuenta la compatibilidad de los mismos, para no almacenar juntas sustancias que puedan reaccionar.

Los productos corrosivos podrán almacenarse conjuntamente sin restricciones siempre que no se produzcan reacciones entre sí (por ejemplo, productos ácidos con productos alcalinos). 

Pero en caso de incompatibilidad se dispondrá, al menos, de cubetos de retención separados y no podrán almacenarse en la misma pila o estantería productos corrosivos diferentes que presenten posibles reacciones peligrosas.

6. Empleo de Equipo de Protección

La primera regla para la manipulación de las sustancias corrosivas es el uso de Equipos de Protección Individual (EPIs). Será necesario al menos el uso de ropa de protección, guantes resistentes para químicos y gafas, así como mascarillas Para conocer exactamente los EPIs a utilizar deberán de consultarse las anteriormente comentadas Fichas de Datos de Seguridad. 

7. Accesibilidad a Equipos de Emergencia

Los almacenamientos de estos tipos de sustancias tienen que estar provistos de duchas de emergencia y lavaojos, a menos de 10 metros de la zona y para facilitar su acceso estarán libres de obstáculos y debidamente señalizados. Así mismo deben ser objeto de revisiones periódicas para comprobar su funcionamiento.

8. Señalización de peligro

Todos los almacenamientos de productos químicos deberán ubicarse en áreas específicas acondicionadas y no deben almacenarse en lugares de paso habituales donde pueda producirse un riesgo para los empleados u otras personas. 

Además, estas áreas deben estar correctamente señalizadas, con indicaciones bien visibles y señales normalizadas y que indiquen claramente la presencia de productos químicos peligrosos, además de los que pudieran existir por otro tipo de riesgo.

9. Inspecciones de seguridad

Asegurarse de que todas las medidas establecidas se llevan a cabo y se mantienen en el tiempo, es necesario para poder controlar la seguridad del almacenamiento. 

Es por ello que habrá que realizar inspecciones de seguridad periódicas que permitan detectar posibles incidencias o la necesidad de incorporar nuevas medidas. Será necesario controlar que el almacenamiento está en correcto estado, que no haya derrames, revisar el etiquetado y la disposición de la Ficha de Datos de Seguridad, el funcionamiento de las duchas y lavaojos de emergencia.

10. Formación del personal

Pero nada de lo anterior será válido si no se imparte una correcta formación a los trabajadores. Ellos serán los encargados principales de realizar un correcto almacenamiento y manipulación de las sustancias corrosivas, y por lo tanto los encargados de que todo se desarrolle con seguridad.

Habrá que redactar procedimientos de operación por escrito, fácilmente consultables por los trabajadores y que en ellos se reflejen las propiedades de los productos a manejar, el uso correcto de equipos de protección y seguridad, las consecuencias y peligros a los que se exponen o cómo actuar ante un derrame.

Realizar un correcto almacenamiento de sustancias corrosivas implica seguir una serie de pautas y normas que nos ayudarán a garantizar la seguridad del almacenamiento.

Desde Absorbentes y Cubetos les animamos a implementar estas medidas en sus almacenamientos de corrosivos y minimizar así los posibles riesgos. De esta forma no solo conseguirá proteger a sus trabajadores, sino también al medioambiente del que todos disfrutamos.

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