Verificar que un contenedor APQ cumpla con todos los requisitos es fundamental para garantizar la seguridad de las personas y las instalaciones, así como el cumplimiento legal con la normativa vigente. Esto reduce el riesgo de accidentes, derrames, incendios y evita sanciones o responsabilidades legales. Las áreas de almacenamiento de productos peligrosos exige precaución y control, por lo que un contenedor adecuado representa una inversión en prevención. En este post te ayudaremos a saber cómo identificar si un contenedor APQ cumple con la normativa, de manera que antes de adquirirlo o utilizarlo puedas asegurarte de que responde al reglamento de almacenamiento de productos químicos, garantizando así un entorno seguro y conforme a la legislación. La prevención comienza con la elección correcta.
¿Cómo averiguar si un contenedor APQ cumple con la legislación?
Muchas empresas cometen el error de pensar que cualquier contenedor “de seguridad” o “reforzado” es automáticamente válido para el almacenamiento de productos químicos. Sin embargo, los contenedores APQ están sujetos a una regulación muy específica, con requisitos técnicos, estructurales, de seguridad y de mantenimiento que deben cumplirse sin excepción. No hacerlo puede implicar sanciones, clausuras o incluso responsabilidades penales en caso de accidente. Por eso, es esencial realizar una verificación integral que contemple aspectos legales, técnicos y operativos. A continuación, te explicamos los puntos clave que debes revisar para asegurarte de que tu contenedor cumple con la legislación vigente.
1. Certificación de conformidad oficial
El primer punto de verificación es la certificación de conformidad emitida por el fabricante o por una entidad acreditada. Este documento demuestra que el contenedor ha sido diseñado y fabricado conforme a los requisitos técnicos y legales aplicables. La certificación debe incluir referencias normativas, ensayos realizados y resultados obtenidos. Es imprescindible que esta documentación esté disponible para inspecciones por parte de las autoridades competentes.
2. Adecuación al Real Decreto 656/2017
El Real Decreto 656/2017 regula el almacenamiento de productos químicos peligrosos en España. La normativa APQ o Reglamento APQ, establece los requisitos generales sobre seguridad, instalaciones, señalización y gestión del riesgo. Es crucial comprobar que el contenedor cumple con todos los puntos del reglamento, ya que forma parte del marco legal básico del sector. Antes de adquirir o instalar un contenedor, asegúrate de revisar este punto en detalle.
3 Cumplimiento de la ITC correspondiente
Cada tipo de producto químico está regulado por una Instrucción Técnica Complementaria (ITC MIE APQ) específica. Estas instrucciones determinan las condiciones de diseño, capacidad, ventilación, resistencia y señalización del contenedor. Por ejemplo, los contenedores para productos inflamables requieren ventilación forzada y detección de gases, mientras que los destinados a productos corrosivos deben usar materiales resistentes a ácidos o bases. La adecuación al tipo de sustancia es clave para la conformidad legal.
4. Sistemas de retención de derrames
Uno de los aspectos más críticos del diseño es la retención de derrames. La normativa exige que la base del contenedor (o cubetos antiderrame) tenga una capacidad mínima equivalente al 100% del mayor envase almacenado o al 10% del volumen total almacenado, lo que sea mayor. Esto evita la contaminación del suelo o aguas subterráneas en caso de fugas, reduciendo significativamente el impacto ambiental y el riesgo para las personas.
Adquirir un contenedor para almacenar productos químicos no garantiza automáticamente su adecuación legal. Es necesario comprobar que cumpla con requisitos técnicos y legales específicos, establecidos por el marco regulatorio español.
5. Ventilación de seguridad
La ventilación es fundamental para evitar la acumulación de gases o vapores peligrosos. Puede ser natural o forzada, dependiendo del tipo de sustancia almacenada. La ventilación debe asegurar una tasa de renovación adecuada según los límites establecidos en la normativa. Además, los sistemas forzados deben estar certificados y protegidos contra explosiones si se usan con productos inflamables.
6. Materiales compatibles y resistentes
El contenedor debe estar fabricado con materiales resistentes al fuego, a la corrosión y compatibles con los productos que se almacenarán en él. Usar materiales inadecuados puede provocar reacciones peligrosas, liberación de gases tóxicos o incluso deterioro prematuro del contenedor. Por ejemplo, el acero galvanizado no es adecuado para almacenar sustancias muy ácidas, como el ácido clorhídrico.
7. Señalización y pictogramas reglamentarios
Según el Reglamento CLP (Clasificación, Etiquetado y Empaquetado de Sustancias y Mezclas), todos los contenedores deben contar con señales de advertencia visibles y pictogramas que informen sobre la peligrosidad de los productos almacenados. Las fichas de almacenamiento de productos químicos deben colocarse en puertas, accesos y zonas visibles, y mantenerse legibles en todo momento. La falta de señalización adecuada en las fichas de datos de seguridad y etiquetado de residuos peligrosos es una infracción grave.
8. Plan de mantenimiento documentado
Todo contenedor APQ debe disponer de un plan de mantenimiento que incluya inspecciones periódicas, limpieza, revisiones estructurales y verificación de sistemas de ventilación y retención. Este plan debe estar por escrito y archivado para ser presentado durante inspecciones. Un buen mantenimiento no solo previene accidentes, sino que también alarga la vida útil del contenedor.
9. Medidas contra incendios
El contenedor debe incorporar medidas de protección contra incendios, según el tipo de producto. Esto incluye medios de extinción adecuados (como polvo químico, CO₂ o agua nebulizada), distancias mínimas de seguridad, sistemas de detección de humo o calor, y protocolos de actuación en emergencias. Además, si se almacena una gran cantidad de productos inflamables o combustibles, puede ser necesario instalar sistemas automáticos de extinción.
10. Registro actualizado de inspecciones
Finalmente, es obligatorio llevar un registro actualizado de todas las inspecciones realizadas sobre el contenedor. Este documento debe contener fechas, responsables, incidencias detectadas y acciones correctivas aplicadas. El seguimiento documental es esencial para demostrar el cumplimiento legal en caso de auditorías o inspecciones por parte de las autoridades.
Verificar que un contenedor APQ cumpla con todos estos aspectos no solo garantiza la seguridad de las instalaciones y del personal, sino también el cumplimiento legal con la normativa vigente. Además, reduce considerablemente el riesgo de accidentes, contaminación o incendios, y evita sanciones económicas o incluso responsabilidades penales. Un contenedor conforme no debe verse como un gasto, sino como una inversión en seguridad, prevención y tranquilidad. Antes de adquirir, instalar o usar un contenedor para productos peligrosos, asegúrate de que cumpla cada uno de los requisitos mencionados. Solo así podrás tener la certeza de que estás actuando conforme al reglamento de almacenamiento de productos químicos y contribuyendo a un entorno laboral más seguro.

















