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¿Cuándo se debe cambiar un depósito GRG?

Publicado el 26 de octubre de 2026

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Los depósitos GRG están diseñados para ofrecer resistencia y durabilidad, pero su uso continuado, la exposición a determinadas sustancias, los golpes o las condiciones ambientales pueden deteriorarlos y comprometer su seguridad.

Entonces, ¿cuándo se debe cambiar un depósito GRG? La presencia de grietas o fugas, los daños estructurales, la pérdida de estanqueidad, la contaminación interna o el incumplimiento de las inspecciones y requisitos normativos son algunas de las principales señales que pueden hacer necesaria su sustitución. A continuación, repasamos qué aspectos deben revisarse para determinar si puede seguir utilizándose de forma segura.

Conoce cuándo cambiar un depósito GRG

La necesidad de sustituir un depósito GRG no depende únicamente del tiempo que lleve en servicio. Su estado de conservación, el producto que haya contenido, las condiciones de uso, el mantenimiento y las inspecciones realizadas son factores determinantes para decidir si puede seguir utilizándose con seguridad.

Estas son las principales situaciones en las que conviene valorar su sustitución.

1. Cuando presenta grietas, roturas o deformaciones

Cualquier deterioro que afecte a la estructura del GRG puede reducir su resistencia y aumentar el riesgo de fugas o roturas durante el almacenamiento, la manipulación o el transporte.

Durante las inspecciones visuales conviene prestar especial atención a:

  • Grietas o fisuras en el recipiente interior.
  • Abolladuras o deformaciones que alteren su forma original.
  • Zonas debilitadas por golpes, presión o exposición a condiciones adversas.
  • Signos de degradación del material.

Aunque el daño parezca superficial, debe evaluarse antes de continuar utilizando el recipiente, especialmente si puede afectar a su resistencia o estanqueidad.

Señal de alerta ¿Qué hacer?
Grietas o deformaciones Evaluar su integridad antes de reutilizarlo.
Fugas o pérdida de estanqueidad Retirar del servicio si compromete el recipiente.
Inspección vencida Comprobar su aptitud antes de seguir utilizándolo.
Golpes o daños estructurales Revisar recipiente, jaula, base y conexiones.
Contaminación interna No reutilizar si no puede limpiarse adecuadamente.
Incompatibilidad química Comprobar la compatibilidad antes del nuevo uso.
Componentes deteriorados Reparar o sustituir el GRG según el daño.
Incumplimiento normativo Retirarlo del uso para el que ya no sea apto.
Inspección desfavorable No utilizar hasta subsanar el problema o sustituirlo.

2. Cuando hay fugas o pérdida de estanqueidad

Un depósito GRG debe ser capaz de contener el producto almacenado sin pérdidas. Por tanto, una fuga o pérdida de estanqueidad es una de las señales más claras de que existe un problema que requiere actuación inmediata.

Las fugas pueden ocasionar:

  • Derrames y contaminación de la zona de almacenamiento.
  • Exposición de los trabajadores a sustancias peligrosas.
  • Daños en instalaciones, mercancías o equipos.
  • Contaminación del suelo o del agua.

Ante una pérdida, debe identificarse su origen y determinar si es posible reparar o sustituir de forma segura el componente afectado. Si la integridad del recipiente está comprometida, deberá retirarse del servicio.

3. Cuando ha superado su vida útil o la fecha de inspección aplicable

No existe una única vida útil válida para todos los GRG. Esta depende, entre otros factores, del material de fabricación, el producto contenido, las condiciones de almacenamiento y las indicaciones del fabricante.

Además, cuando los GRG se destinan al transporte de mercancías peligrosas, pueden estar sujetos a inspecciones y ensayos periódicos conforme a la normativa aplicable.

Por ello, es importante controlar tanto las indicaciones de vida útil del fabricante como las fechas de las inspecciones exigibles. Un recipiente que haya superado los plazos correspondientes no debe continuar utilizándose para un uso sujeto a esos requisitos sin comprobar previamente que sigue siendo apto.

4. Cuando ha sufrido un impacto o daño estructural

Los golpes durante la carga, descarga, transporte o manipulación con carretillas y otros equipos pueden afectar a la integridad del depósito, incluso cuando el daño exterior parece poco importante.

Tras un impacto significativo, conviene comprobar:

  • El estado del recipiente interior.
  • La posible aparición de deformaciones.
  • La jaula o estructura exterior.
  • La base y los puntos de apoyo.
  • Las válvulas, cierres y conexiones.

Si existen dudas sobre la integridad del conjunto, el depósito debe mantenerse fuera de servicio hasta que pueda evaluarse adecuadamente.

5. Cuando existe contaminación interna que no puede eliminarse

Algunos productos pueden dejar residuos adheridos a las paredes interiores del depósito incluso después de su limpieza. Si esos restos no pueden eliminarse de manera adecuada, reutilizar el GRG puede provocar contaminación cruzada o reacciones con el nuevo contenido.

Este aspecto adquiere especial importancia cuando el recipiente se utiliza para productos que requieren unas condiciones estrictas de higiene, pureza o compatibilidad, como ocurre en determinados usos alimentarios, farmacéuticos o químicos.

Cuando no pueda garantizarse una limpieza suficiente para el nuevo uso previsto, debe descartarse su reutilización para ese fin.

6. Cuando ha contenido productos incompatibles con el nuevo uso

Que un GRG esté aparentemente limpio no significa que pueda emplearse para cualquier sustancia. Antes de reutilizarlo, debe comprobarse la compatibilidad entre el recipiente, los posibles residuos del producto anterior y el nuevo contenido.

Esta comprobación ayuda a evitar:

  • Reacciones químicas no deseadas.
  • Degradación del material del recipiente.
  • Contaminación del nuevo producto.
  • Pérdida de las condiciones de seguridad del GRG.

Las indicaciones del fabricante y la información de seguridad de los productos deben tenerse en cuenta antes de asignar un nuevo uso al recipiente.

cambiar deposito grg

7. Cuando la válvula, la jaula o la base presentan daños irreparables

La seguridad de un GRG depende del conjunto de sus componentes. No basta con que el recipiente interior esté aparentemente en buen estado si otros elementos esenciales presentan daños.

Entre los componentes que deben revisarse se encuentran:

  • Válvulas y cierres: deben funcionar correctamente y mantener la estanqueidad.
  • Jaula metálica: protege y aporta estabilidad al recipiente interior.
  • Base o palé: debe permitir una manipulación y almacenamiento seguros.
  • Conexiones y elementos auxiliares: no deben presentar roturas, holguras o deterioros que comprometan su funcionamiento.

Algunos componentes pueden sustituirse de acuerdo con las especificaciones correspondientes. Sin embargo, si el daño compromete la seguridad o integridad del conjunto y no puede repararse adecuadamente, será necesario retirar el GRG.

8. Cuando no cumple los requisitos legales o de seguridad vigentes

Los requisitos aplicables a un depósito GRG dependen de factores como el producto contenido, el uso previsto y si se destina al almacenamiento o al transporte.

Por ejemplo, los GRG utilizados para transportar determinadas mercancías peligrosas deben cumplir requisitos específicos de homologación, marcado, inspección y ensayo.

Por tanto, antes de seguir utilizando un recipiente es necesario comprobar que continúa siendo apto para el uso concreto al que se destina. Si ha dejado de cumplir los requisitos exigibles y no puede adecuarse a ellos, deberá retirarse de ese servicio.

9. Cuando el fabricante o el responsable de seguridad determina su sustitución

Las instrucciones del fabricante proporcionan información esencial sobre el uso, mantenimiento, inspección y posibles limitaciones del depósito.

También puede ser necesaria su retirada cuando, tras una revisión, los responsables de mantenimiento, prevención o seguridad detecten circunstancias que desaconsejen continuar utilizándolo. Para tomar esta decisión pueden considerarse aspectos como:

  • Historial de uso del recipiente.
  • Sustancias que ha contenido.
  • Daños o reparaciones anteriores.
  • Condiciones de almacenamiento.
  • Resultados de inspecciones y pruebas.
  • Estado general de sus componentes.

La decisión debe basarse en criterios técnicos y en las condiciones reales del recipiente, no únicamente en su antigüedad.

10. Cuando no supera una inspección o prueba de integridad

Las inspecciones y pruebas permiten comprobar si el GRG conserva las condiciones necesarias para continuar prestando servicio de forma segura.

Un resultado desfavorable puede deberse, entre otras causas, a pérdidas de estanqueidad, deterioro estructural, deformaciones o defectos en alguno de sus componentes.

Si el recipiente no supera una inspección o ensayo obligatorio, no debe seguir utilizándose para el uso sujeto a dicha inspección hasta que se adopten las medidas permitidas por la normativa aplicable. Cuando el daño no pueda subsanarse o la integridad del GRG no pueda garantizarse, deberá procederse a su sustitución.

Saber cuándo cambiar un depósito GRG es fundamental para garantizar la seguridad de las personas, proteger el medio ambiente y cumplir con las obligaciones legales aplicables. Aunque estos recipientes ofrecen una gran resistencia y versatilidad, factores como los daños estructurales, las fugas, la contaminación interna, el vencimiento de inspecciones o el incumplimiento normativo pueden hacer necesaria su sustitución.

La realización de inspecciones periódicas y un mantenimiento adecuado permiten prolongar la vida útil de los depósitos y detectar a tiempo cualquier problema que pueda comprometer su seguridad. 

Documentación

Ref. Medidas Junta Tórica Tapón rosca Peso
GRGNUEVO 1200 X 1000 X 1165 mm TPE DN150 / 6″, PE-HD, rojo 62,8 Kg

 

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Ficha técnica GRG Homologado ADR 1.000L.

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